Mostrando las entradas con la etiqueta mal. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mal. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de agosto de 2017

Dios perfecto? Bah, si todo le salió mal!

Antes de recibir comentarios difamatorios, mejor, y a modo de disclaimer, especificamos que hablaremos aquí del Dios bíblico, del Dios de los cristianos, y para no variar, hablamos en un sentido meramente coloquial, sin pretender ninguna profundidad exegética.

Por un lado, recordamos a Luzbel, es decir, al Portador de Luz, cuya perfección parecía halagar el orgullo del Señor. Pero cayó como un animal y de alguna manera pasó a ser un desterrado y el adversario de Dios, cuando paradójica e inicialmente fue concebido como la creación más amable y lograda del Señor.

Crestomatía: http://lh3.ggpht.com
Tiempo después, el Señor, sin frenar sus empeños, con la mejor de las disposiciones creó un par de muchachos, un chico y una chica, Adán y Eva, que para no variar también encontraron el modo de traicionar la palabra del Creador, con lo cual se encargaron de heredar al resto de la humanidad el pecado y la miseria.

Crestomatía: https://2012profeciasmayasfindelmundo.wordpress.com
Finalmente, y para no hacer largo el cuento, y vaya que podríamos hacerlo bastante largo, podemos concluir con el objetivo de Jesús. Jesús vino al mundo esencialmente a poner un ejemplo de vida, a intentar modificar la conducta moral de la humanidad, y como podemos corroborar tras el paso de 2,000 años, su venida al mundo fue y sigue siendo poco más o menos inútil: el ser humano no se ha hecho mejor ni peor con la llegada del cristianismo.

Crestomatía: https://lh3.googleusercontent.com
En resumidas cuentas, muchas de las empresas que comenzó el Señor terminaron mal, muy mal, bastante mal. Con lo que podemos concluir que o bien el Dios que está detrás de todo este desastre es un Creador digamos algo torpe, o bien es un Dios que a propósito incluyó al mal y a la traición como elementos primordiales en sus planes. Desgraciadamente ninguna de ambas posibilidades dice nada bueno de las capacidades previsorias del Señor.

domingo, 2 de octubre de 2016

Si Dios existe, probablemente no es perfecto

Tengo una cuenta en Taringa y diario llega a mi correo un email promocionando los posts populares. Aunque la mayoría de ellos son bastante tontos, uno que otro resulta muy interesante. Hace poco llegó uno en donde se anunciaba un post cuyo título era algo así como Refutaciones de las 5 demostraciones de Dios en Tomás de Aquino. Dije: "¡Pero qué impresionante, quién es capaz de decir algo así!". Así que decidí leerlo sin tardanza.

Por desgracia, el asombro con el que llegué desapareció casi de inmediato, y el texto, después de leer la primera refutación, me pareció que no merecía ser leído más, debido a la falta de inteligencia que tal post demostraba en materia filosófica.

Sin embargo, tal lectura me llevó a donde estoy ahora, a escribir algo sobre la idea de Dios. Cuando se estudia Filosofía, en verdad que resulta difícil ser ateo..., no es fácil demostrar la inexistencia de Dios.

Crestomatía. https://darkcornerbooks.files.wordpress.com/2015/11/3a26907f0a8e93ac79fddd7f41bb089e.jpg

Si posibilidad lógica significa aquello que no es necesariamente falso, entonces, aunque nos consideremos los más recalcitrantes ateos y enemigos de toda religión, debemos sucumbir a la luz de la razón y conceder al menos la posibilidad lógica de Dios, pues Dios no es una idea necesariamente falsa.

Ahora, para ir a donde quiero, demos por sentado que Dios existe. No se hable más.

Algunas personas tenemos cierta repugnancia a aceptar la idea de Dios. Los motivos de esto son ampliamente conocidos, y esencialmente se relacionan con el mal en el mundo. Entonces, yo creo que si no queremos parecer tontos afirmando que Dios no existe o que somos capaces de refutar su existencia, al menos podemos echar mano de una alternativa: apelar a su imperfección.

Por ejemplo, Hans Jonas sostiene que es contradictorio el concepto de omnipotencia aplicado a Dios, tomando en cuenta su relación con el hombre. Un ser omnipotente es aquel que no encuentra resistencia en ningún lado. Si Dios fuera omnipotente no podría existir nada que no fuera él mismo, por tanto, no podría existir el hombre ni el mundo.

Existen varios pensadores que, tras largas reflexiones, terminan por concebir a Dios como un ser que no lo puede todo, específicamente, evitar el mal.

(Crestomatía. Imagen obtenida del sitio https://sites.google.com/site/lossuperositos/los-horrores-del-holocausto)

Wolfgang Borchert, un escritor de la época del Holocausto, escribió una obra de teatro francamente desoladora, horrible, La calle sin puertas, en la que figura Dios como uno de sus personajes. Borchert le hace decir a Dios: ¡Y yo…, yo no puedo remediarlo!

Finalmente, una de las réplicas clásicas al argumento de que Dios no es omnipotente porque no puede evitar el mal, es que el mal nada tiene que ver con él. El mal es obra del hombre, y la libertad su condición necesaria.

Bueno, sí, evidentemente la causa inmediata del mal siempre es el hombre, sus inclinaciones, sus elecciones. Giulio Cesare Vanini afirmó una vez: Pero Dios otorgó al hombre las facultades para pecar. Si esto es cierto, y difícilmente podemos pensar que no sea así, pues en el contexto se entiende que es Dios el principio y causa del hombre, entonces no es el hombre solo quien hace encarnar el mal en la historia: detrás del ser humano hay decisiones divinas que han dispuesto al mundo como es, sin más dolor ni menos felicidad que la que es posible encontrar, todo inmediatamente la voluntad humana, pero mediatamente la voluntad del Señor.

¿Por qué razón Dios obraría así? Difícil saberlo. Pero algo parece más o menos claro, y es que, aunque su corazón chillara de odio contra la peste y el llanto de los niños maltratados, no pudo ni puede nunca evitar que sucedan las cosas horribles que pasan todos los días en nuestro mundo. Si Dios existe y es bueno (y nos conviene que así sea), es incapaz de ayudar a nadie con sus problemas.