domingo, 30 de julio de 2017

México pierde otra vez, ahora contra Jamaica

Hoy me acabo de enterar que la selección mexicana de futbol perdió otra vez, ahora contra la selección jamaiquina en la semifinal de la Copa de Oro. La verdad que el futbol en general y sobretodo el mexicano me tiene más bien sin cuidado, cómo ustedes habrán notado hace tiempo en un post anterior.

Crestomatía: https://www.thestar.com/
Que México haya perdido ante Jamaica no es raro, pues también ha sucedido que es derrotado por otros equipos igualmente considerados bajos y casi amateurs como Túnez, Trinidad y Tobago y otros más.

La Concacaf es probablemente la confederación de futbol que circunscribe a los países con el futbol menos profesional existente en el mundo, abarcando en algunos casos a selecciones nacionales cuyos futbolistas no lo son de tiempo completo, sino que tienen empleos como los de cualquier otra persona y sólo como hobbie juegan al futbol. Creo que Jamaica es uno de estos países.

Crestomatía: http://voxpopulitam.com
Hace años, décadas ya, México era sin duda quien imponía las reglas en el campo de juego frente a otras selecciones dentro de la Concacaf. Recuerdo cuando eran comunes las goleadas escandalosas a Estados Unidos. Pero el tiempo pasó y hoy en día los peores de entre los más bajos de la Concacaf son capaces de imponerse a la selección mexicana. Esto no puede explicarse de otra forma más que el fútbol progresó en todas las selecciones nacionales de la Concacaf excepto en México, que sigue siendo el equipo que no pasa de los 8vos de final en los mundiales, el que tiene 2 ó 3 jugadores de buen nivel en el extranjero y no más..., es decir, sigue siendo un equipo estancado, como lo son muchas otras cosas en este país.

Crestomatía: https://ichef-1.bbci.co.uk
Podríamos decir más cosas oprobiosas contra el fútbol mexicano, tomando como referencia y punto de partida esta nueva derrota contra Jamaica, pero no lo haremos. Sólo terminaremos este post insistiendo en una idea que ya hemos hecho patente en otros posts: que cada uno es tan grande como las cosas que ama. ¿Idolatramos y seguimos con el corazón a la selección mexicana? Pues eso demuestra la calidad de poco hombres que somos, de personas mohínas y carentes, al tener como objeto de nuestro amor a una selección mexicana que, para no variar, no gana ni dentro de la Concacaf.

domingo, 23 de julio de 2017

La gente invisible no tiene nada que envidiar a la gente popular

Hace poco me enteré de la existencia de un video que se volvió viral nada más fue publicado, de tal modo que a las 2 horas de su nacimiento ya tenía no sé cuántos miles o millones de visualizaciones.

Existen infinidad de canales de YouTube, muchos de ellos bastante populares, de esos que atraen masas. Claro está, detrás de todos esos blogs y canales hay personas con medio gramo de cabeza útil, y el resto es justo eso que comparten con sus seguidores, un enorme gusto por lo trivial.

Crestomatía: http://elsabucazo.com/
¿Pero por qué los canales y blogs en cuestión son tan populares? Lo son porque su público objetivo es treméndamente amplio en el mercado. En su mayoría los internautas somos una bola de tontos que expresamos y buscamos en la red lo que mostramos y velamos en la vida real, a saber, bienes sin valor que halagan nuestros sentidos, alejándonos de lo que en principio nos hace hombres: el pensamiento.

En un diálogo platónico cuyo nombre ahora no recuerdo, se encuentra más menos la siguiente idea: mil veces preferible el beneplácito de unos cuantos pensadores, que el aplauso de una multitud de ignorantes. Con esto quiero decir que la fama que han alcanzado los mencionados youtubers y blogs tiene como cimiento la aprobación de una caterva de hombres y mujeres que aplauden y likean a cualquier bufón que les arranca una sonrisa con sus tonterías.
Crestomatía: http://1.bp.blogspot.com/
Los blogs que sí intentan decir algo, expresar algo con un poco de valor, son precisamente esos que son todo menos populares; y es por esto por lo que sus lectores y seguidores, si los tiene, pertenecen a la misma prosapia que el blog que leen, porque cada uno de nosotros ha sido grande a su manera, siempre en proporción a la grandeza del objeto de su amor (1).

Las personas más populares son casi siempre las más tontas de la clase, y lo que tienen de torpes también lo tienen de divertidos y alegres, por eso nos divierten y los buscamos. La televisión, por ejemplo, está llena de tipas y tipos que nos arrancan risas a cada una de las babosadas que dicen.

Crestomatía: http://seventeen.taconeras.net
Si no tuviéramos nosotros necesidad de complacer nuestra vulgaridad, jamás seguiríamos ni veríamos los blogs y videos creados por esa bola mohína de youtuberos y blogueros. Pero si lo hacemos, si degradamos nuestro espíritu al contemplar la obra vulgar de esa gente, no es por otra razón sino porque somos lo mismo que ellos: buscadores de trivialidad.

He aquí la razón de por qué la gente que no es popular, no tiene nada, pero ni un poquito, qué envidiar a la gente que sí lo es y a la cual todo mundo sigue.


1 Kierkegaard, S.

domingo, 16 de julio de 2017

¿Y por qué no tirar basura en la calle?

Hace poco me enteré de la existencia de una persona, por decir lo más, que sostiene la idea de que tirar basura en la calle es una conducta si no encomiable, sí perfectamente legítima; justificándose de la siguiente forma: para eso existe el servicio de limpia, que la recojan ellos.

Crestomatía: http://www.panamaamerica.com.pa

Ésta es una muestra clara de la importancia fundamental de la educación (de familia y académica). Si acaso ese muchacho hubiera tenido la oportunidad de estudiar la Secundaria o de tener una familia con un poco de urbanidad, hoy no se expresaría con la ingenuidad y torpeza con la que lo hace.

¡Qué grado de avanzada cultura y educación sería aquel país que no necesitara de cárceles ni de un servicio de limpieza de calles porque sus ciudadanos comprenden la idea de Ciudad y entienden que la vía pública no es un basurero! (Sí lo es en la foto de arriba, pero en ese caso no es una ciudad y la mujer que se ve ahí no es una persona; lo que se ve ahí es un nido de animales que defecan donde les place y arrojan sus desperdicios donde sea, sin orden, cómo bestias en quienes no brilla la luz de la razón.)

Crestomatía: http://www.elperiodicoextremadura.com

Ese muchacho, con su justificación bárbara, ni idea tiene que con ella igualmente podría justificar un montón de conductas estúpidas y delincuentes, como el carterista que dijera que así como el servicio de limpia existe para remediar la conducta sucia de la gente que arroja sus desperdicios en la vía pública, así existe la seguridad pública y el poder judicial para remediar la conducta oprobiosa de los delincuentes como él.., yo voy a delinquir, que la policía se haga cargo. ¿Esto es mínimamente razonable? Desde luego que no.

domingo, 9 de julio de 2017

Si Dios es movido por otro...

Hagamos un ejercicio mental y supongamos la existencia de Dios. Bien, ahora veamos a Dios realizar un acto de bondad respecto de una persona que yace en un sufrimiento horrible.

La ingenuidad nos hace pensar que en lo dicho no hay nada extraño, y qué sólo podemos ver ahí un acto normal de la bondad usual de Dios.


Pero más allá de la bondad expuesta, ¿qué implica que Dios ejerza un acto así, o cualquiera otros respecto del hombre? Conlleva la idea de que es un ser que no yace independiente del mundo. Es decir, que su libertad, su voluntad, sus actos permanecen sujetos a la presencia/ausencia del dolor/felicidad humanos. ¿No suena raro esto? Dios es movido por algo que no es él mismo.


Lo que es movido por otro es un sujeto pasivo y muerto que obtiene su movimiento de otra cosa (como una bola de billar movida por el taco, y éste a su vez por el jugador). Eso, evidentemente no puede aplicar a nadie que consideremos infinito, ¿por qué? Porque sí lo infinito (Dios) fuera movido por otro, estaríamos diciendo que lo que no tiene límites (lo infinito) es limitado por lo que no es él.

Ahora, si bien lo anterior es imposible, sí hay algo perfectamente posible, y esto es que si en verdad existe Dios y es movido por el dolor/felicidad humanos, ese Dios es en el mejor de los casos un ser semi o cuasi-infinito. O dicho en otras palabras, un Dios que si bien es increíblemente poderoso y bueno (en el mejor de los casos), es también un Dios que puede fallar y ser limitado en ciertos aspectos.

domingo, 2 de julio de 2017

Esa tontería de la infidelidad

La literatura sin duda refleja el pensamiento y conducta de la sociedad en que vive el escritor, así que no podemos pensar que una novela de pura ficción es sólo eso, ficción, cuando realmente podemos encontrar mucha realidad en ella. Y si bien la realidad a la que nos referimos no está relacionada con la trama en sí misma, sí lo está en el contexto, en el ambiente, como en el siguiente caso.

Hace tiempo leí Ana Karenina de Tolstoi, y francamente es de sorprender cómo en esa época el matrimonio y la infidelidad tomaban un papel importantísimo en la sociedad rusa decimonónica, y seguramente en toda Europa y para acabar en cualquier lado. Tanto, que Tolstoi hizo que el personaje principal, Ana Karenina, padeciera innumerables fatigas a causa de algo que hoy es, sin duda, una de las cosas más intrascendentes a nivel público con las que nos pudiéramos encontrar: tener un amorío, es decir, fuera del matrimonio.
Crestomatía: https://upload.wikimedia.org/
Que una mujer descubierta en su infidelidad era algo terrible a los ojos de la opinión pública, lo manifiesta también otro escritor (éste no de ficción sino de pensamiento crítico), llamado Friedrich Engels, que llegó a escribir:
Lo que es para la mujer un crimen de grave consecuencias legales y sociales, se considera muy honroso para el hombre, o a lo sumo como una ligera mancha moral que se lleva con gusto.
Crestomatía: http://static.iris.net.co/fucsia/upload/images/2016/10/31/75050_1.jpg
Pero el mundo gira, y a veces bastante, tanto, que hoy en día la infidelidad en una mujer sigue siendo una fuente de problemas, por supuesto, pero el asunto normalmente no alcanza proporciones tales como para que la opinión pública orille a nadie al precipicio terrible del suicidio. Ana Karenina terminó muerta gracias a la presión pública sobre el tema de su amorío, cosa que no deja de sorprender hoy en el siglo XXI, cuando la cosa, al menos vista desde donde yo la veo, no deja de ser una tontería que debería culminar con una separación amistosa y cada parte a seguir buscando lo que necesita..., que la vida está llena de oportunidades.