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domingo, 14 de mayo de 2017

Lesvy Berlín, crónica de un desastre anunciado!

¿Qué se espera de una persona que se codea con, si no con narcotraficantes y delincuentes, sí con pandilleros o drogadictos de barrio, porros o en general malas influencias? ¿Qué se espera de alguien que fraterniza con gente así, que aunque no participe de los crímenes (drogas, alcoholismo, etc) de aquellos, sí lo hace de su amistad y de su medio, de su contexto podrido o medio podrido?

¿Es razonable pensar que la exposición frente a tales amistades devenga alguna vez en una desgracia, quizá, por ejemplo, en ser objeto de una bala perdida entre una pelea natural entre pandilleros?

Crestomatía: http://notitotal.com/wp-content/uploads/2016/01/bala-perdida.jpg

Por supuesto que sí, de otra manera sería como esperar que jamás fuéramos mordidos por una serpiente viviendo en un serpentario; o como esperar no exponerse a ser picados por los moscos en una expedición a la selva. No es posible, simplemente no es posible.

Crestomatía: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhuGZGxfxLaF0CHK9tVEIVs7RQR_O-pSTYFH5qP0vvWe2IILMIZ1AUldIYuMN65sOg5DA7i1gEW6oy_KdaOHDov6tv7VdXk-ARShqHnzQOnD1e6ieM2NOsdc6TsbliE63sI7A-V1q33IIM/w1200-h630-p-k-no-nu/Unam-Lesvy-Berlin-Rivera-Osorio1.jpg

Hace unas semanas desgraciadamente una muchacha fue encontrada asesinada dentro de Ciudad Universitaria en la CDMX. Su nombre: Lesvy Berlín. Si Comunicación Social de la PGJ tiene razón y en verdad  la chica familiarizaba con personas alcohólicas y drogadictas, no es extraño que se haya posado sobre ella una desgracia semejante según lo ya expuesto anteriormente relativo a codearse con malvivientes.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Los más "llegadores" en la literatura: Rusia

Recuerdo cómo hace años me puse de pié frente a mi librero y, casi por azar, tomé la primera obra que alcancé con la vista. Al leer el título se formaron en mí expectativas bastante altas, ya que la obra tenía renombre histórico. El libro resultó tan apasionante que leía varios capítulos al día. Una vez que terminé con 2/3 partes de la obra, decidí racionar su lectura y leer tan solo un capítulo a la vez, es decir, un capítulo diario. ¿Por qué? Porque no quería que llegase el día en que abriera el libro y no tuviera más para leer.

Crestomatía. http://se-trata-de-libros.blogspot.mx

Pero el tiempo no perdonó y no quiso mantener mi estado de cosas: ese libro y yo contra el mundo. Cuando mis dedos dieron vuelta a la última hoja resultó que no había más palabras, ni una sola; las hojas habían terminado, y me dije: «¿Pero, y lo demás? Si esto no ha terminado, ¿dónde quedó el resto de mi libro?». Finalmente, con tristeza decidí cerrar la tapa de la obra, resignándome a no encontrar más que el inútil colofón con los datos del editor.

Crestomatía. http://rominaopina.cl 

El autor de ese libro pintó a los personajes de tal modo, tan crudamente, que pensé que el personaje principal era yo, yo mismo, hundido en la miseria. Llegué a identificarme tanto, que al comenzar la última tercera parte tenía cierta esperanza de ver morir al personaje principal, atacado por las manos vengadoras de un desconocido, o quizá por sus propias manos, en un suicidio que terminara con la vida de ambos, de él mismo, Raskolnikof, y yo.

Crestomatía. https://i.ytimg.com/vi/iYonPV5Ryzo/maxresdefault.jpg 

Creo que pocos son los libros que marcan verdaderamente a las personas. Esos libros son como hechos ad hoc para nosotros. Son libros que sin conocernos cuentan nuestra historia.

Crestomatía. http://www.nerdcast.net

La expresión llegador (o en este caso, llegadora) probablemente no sea entendida por alguien no hispanohablante, por ejemplo un ruso. Significa aquello que mueve en lo profundo a una persona, es decir, aquello que le viene o llega con fuerza. En este sentido, Dostoievsky dijo en boca del tipo figurante en las ilustraciones de arriba:
¡Y entonces iré por mi pie al suplicio, porque no tengo sed de alegría, sino de dolor y de lágrimas!
Dostoievsky es el escritor de esta semana. Un autor que pone trémulos a sus lectores, los cuales se ven teñidos de tristeza por los rayos dostoievskyanos que hieren todo cuanto les rodea. Crimen y Castigo, nada más que decir.