Recién vi otra película de esta misma sazón: Elysium. La trama consiste en que el planeta dejó de ser un lugar medianamente tolerable, así que el ser humano ideó la forma de escapar de él. Desde luego, y como era de esperarse, quien escapa es la gente adinerada, no los pobretones muertos de hambre. Éstos, según la película, se ven obligados a morirse aquí en una Tierra deshecha, sucia, contaminada y pobre, casi un basurero, un desperdicio asqueroso.
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¿Y saben ustedes dónde encontraron esa locación real que describía perfectamente el mundo que se buscaba? En México. Los productores llegaron a este país y vieron la forma de vida desastrosa en que viven millones de mexicanos, y seguramente se dijeron entre sí: ¡Eureka, miren qué asco..., si hubiéramos contratado a Pixar o Framestore hubiéramos perdido dinero para que ellos inventaran un mundo muerto, cuando aquí nos sobra espacio para filmar!

