domingo, 22 de enero de 2017

¡Me maldigo por ser un tramposo y mal perdedor!

Tengo una tableta con Android en la cual juego ajedrez. Uso la aplicación Ajedrez Chess Live. Me encuentran ahí casi diario con el usuario Profesor Berkeley. La aplicación cumple su objetivo, pero tiene una enorme falla: si durante una partida se pierde la conexión a internet o si no mueves tus piezas durante n tiempo, la aplicación no contabiliza esa partida en tu registro.

Como podrán imaginar, existe una enorme cantidad de usuarios que sacan provecho de ese bug en la app para no perder partidas que saben que no van a ganar.

Cuando aún yo no conocía este bug y durante una partida observaba que mi contrincante tenía un récord de 2 ó 3 mil partidas ganadas y tan sólo cien perdidas, me ponía a temblar inmediatamente, dando casi por hecho que yo iba a perder, pues un récord así impresiona un poco.

Crestomatía. http://m.memegen.com/v09a87.jpg

Pero pasó que no era raro que yo ganara partidas contra jugadores con récords mucho mejores que el mío. Era evidente que sus lostscores no reflejaban el número real de sus partidas perdidas. Para ser justos, el número de partidas perdidas de todos estos jugadores debería multiplicarse por 10, para que así la verdad del nivel del jugador se viera reflejada en su récord perdedor.

Crestomatía. http://1.bp.blogspot.com/-08npw8GfQnY/T2f2kS6FvyI/AAAAAAAAKys/V-MHbs5l0TE/s1600/zml.jpg

No voy a mentir (no más), cuando yo descubrí que podía engañar a mi propio lostscore, comencé a engañarlo, y lo hice continuamente durante algún tiempo. Pero un día me enfrenté contra un jugador cuyo usuario era algo así como: Admite tu derrota y renuncia. Leer esto movió mi sistema moral, tanto, que decidí no volver a mentir al respecto. Desde entonces mi lostscore refleja todas mis partidas perdidas, y si acaso llego a pensar que voy a perder una partida, presiono el botón Resign para darme por derrotado.

Crestomatía. http://www.ajedrezypsicologia.com/wp-content/uploads/2016/07/ajedrez-y-derrota.jpg

Como podrán darse cuenta, la mente humana a veces se comporta muy extraño cuando de auto-engañarse se trata. Cuando yo jugaba sin honor y hacía que mis derrotas no contabilizaran en mi lostscore, aun así me sentía orgulloso de tener un récord de muchas partidas ganadas y pocas perdidas. ¡Increíble! ¡Cómo podía experimentar orgullo de mí mismo sabiendo perfectamente que mi lostscore era una total mentira? No lo sé, pero sucedía.


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