domingo, 11 de junio de 2017

Todos somos malos, a nuestra manera

Es ordinario pensar que las personas malas son sólo aquellas cuya conducta está tipificada como ilegal en las leyes del país donde residen; y por ende, es común pensar que la mayor parte de las personas son lo contrario, buenas, buenas cómo una manzana, dignas del cielo que nos depara nuestro honroso comportamiento.

Francamente no sé cuál sea la razón de fondo de por qué  la gente piensa tal cosa, cuando todo parece indicar justo lo contrario.

Crestomatía: http://ep00.epimg.net/cultura/imagenes/2015/09/27/actualidad/1443376461_498871_1443376507_noticia_normal.jpg

Admito que la mayoría de nosotros no cometemos delitos tipificados como tales por las leyes. Ahora, sin hablar de cuáles sean la razones de por qué las personas no cometen tales delitos (porque seguro no se deberá al buen corazón de cada quien), sí es seguro que todos nosotros somos unas veces insidiosos, otras veces mezquinos, otras más traidores, algunas otras desagradecidos, a veces deshonestos, tramposos, violentos, intolerantes, irrespetuosos, imprudentes, desleales, mentirosos, etcétera.

Crestomatía: https://blogzlo.files.wordpress.com/2015/04/traidores.jpg?w=545

Pero entonces, si somos así, traidores, deshonestos, etc, ¿cómo podríamos ser buenas personas? Es decir, que no seamos delincuentes no implica que no seamos malas personas; y si nadie es lo suficientemente ingenuo ni obcecado, entenderá que todos somos personas malas a nuestra manera: hoy no seremos traidores ni insidiosos, pero sí intolerantes y con odio en el corazón..., y si hoy no somos esto último, seguro manifestaremos otro vicio, y luego otro y otro.

Finalmente, podría alguien replicar: se puede decir justo todo lo contrario. Esta réplica es buena, porque sí, sin duda, se puede argumentar todo lo contrario, a saber, que pocos son los santos en el mundo, pero la mayoría es unas veces honesta y otras leales, etc. Si bien ésta réplica es razonable, el problema del que adolece es que siempre se puede preguntar: ¿cuáles son los motivos por los cuales la gente que es respetuosa y honesta con sus semejantes?

Por desgracia esta pregunta parece que no puede responderse con nada halagüeño; y para decirlo de una forma absolutamente elocuente, me gustaría contestarla con una frase lapidaria formulada por Tomas Hobbes: el hombre tiende a la paz por temor a la muerte. ¿Se entiende? ¡Por supuesto que sí!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario